Una mujer sufrió aire dentro del cráneo tras sonarse la nariz en la ducha

Una mujer sufrió aire dentro del cráneo tras sonarse la nariz en la ducha

Una mujer de unos 70 años sufrió una inusual acumulación de aire dentro del cráneo después de sonarse con fuerza la nariz mientras se duchaba. El episodio empezó cuando intentaba aliviar la presión y unos chasquidos en el oído izquierdo, y terminó con su ingreso en urgencias. Allí, algunos signos hicieron sospechar a los médicos de un posible aumento peligroso de la presión intracraneal.

El caso fue documentado por Allison N. Seifert, Andrea L. Klein y Roberta J. Pritchard, especialistas vinculadas a Virginia Tech Carilion.

La mujer había acudido inicialmente al médico por un dolor de cabeza. Según el relato clínico, explicó que esa misma mañana, mientras estaba en la ducha, se había sonado la nariz para intentar destaponarse los oídos, pues sentía presión y un «chasquido» en el izquierdo.

Al ser examinada en urgencias, presentaba bradicardia —un ritmo cardíaco anormalmente lento—, hipertensión y respiración acelerada. La combinación hizo sospechar a los médicos de un reflejo de Cushing, una respuesta del organismo asociada a un aumento de la presión dentro del cráneo.

Una tomografía computarizada reveló la causa: la paciente tenía un neumoencéfalo extenso, es decir, aire acumulado dentro del cráneo, alrededor del tronco encefálico y ejerciendo presión sobre él.

El neumoencéfalo aparece cuando entra aire en espacios intracraneales donde normalmente no debería encontrarse. Sus causas más frecuentes son los traumatismos craneales y las intervenciones quirúrgicas. Los autores señalan que alrededor del 75% de los casos están relacionados con traumatismos en el cráneo o cirugía craneal.

Lo excepcional de este episodio fue tanto el desencadenante como la vía de entrada del aire. Las pruebas de imagen mostraron un trayecto desde el oído hasta el espacio situado bajo el tentorio cerebral, en la zona donde se encuentra el tronco encefálico.

El caso es especialmente raro porque en otros episodios de neumoencéfalo espontáneo provocado al sonarse la nariz suelen encontrarse defectos en los huesos del cráneo. Los autores indican que solo habían localizado cuatro casos anteriores publicados de neumoencéfalo relacionado con estornudar o sonarse la nariz.

La acumulación de aire no siempre provoca síntomas. Sin embargo, cuando aumenta la presión dentro del cráneo, puede aparecer el denominado neumoencéfalo a tensión, una complicación potencialmente mortal.

Pese a lo llamativo del episodio, se trata de una complicación extraordinariamente infrecuente. Los investigadores concluyen que «el neumoencéfalo agudo después de sonarse la nariz es una patología rara» y señalan que los médicos deberían contemplarlo entre las posibles causas de un dolor de cabeza de aparición repentina, incluso cuando no haya existido un traumatismo previo.

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